Ataque de Pánico
Se trata de manifestaciones físicas y psíquicas que reunidas forman un cuadro sintomatológico del Síndrome de Pánico tal como ha sido reconocido por la Organización Mundial de la Salud.
A partir de esa referencia, el Síndrome de Pánico, se distingue de los demás tipos de ansiedad por considerar su principal característica como crisis de pánico súbitas sin factores desencadenantes aparentes.
El ataque de Pánico produce sensaciones aterradoras descriptas de manera muy semejante, aflicción en el pecho, taquicardia, sudores, contracciones musculares, miedo de perder el control, sensación de muerte inminente.
Según el relato de las personas atacadas por ataque de Pánico, luego de la primera vez, se instala lo que se llama miedo del miedo, es decir miedo de que el estado retorne.
Debido a un proceso de asociación, a partir de la primera crisis, cualquier estímulo interno, un dolor, una tontería, alteraciones en las latidos cardíacos, etc., o algo externo, un lugar, un encierro, túnel, ómnibus, subterráneos, puede remitir a situaciones de crisis anteriores y funcionarán como disparador de una nueva crisis.
De tal manera las limitaciones se van imponiendo que el resultado, es una dramática incapacidad de dirigir la propia vida.
Las más simples tareas, antes tan familiares, se vuelven barrera infranqueables.
Las dificultades van surgiendo de forma interrelacionada y aumentando progresivamente.
Muchas personas pierden el empleo mientras luchan contra el ataque de pánico. Súbitamente se perciben inundadas por un sentimiento de total impotencia e incompetencia, cuyos motivos, antes invisibles, comienzan a ser percibidos en el medio social a partir de los graduales fracasos que se infiltran poco a poco, alterando todos los sectores de la vida.
Las restricciones se van imponiendo sucesivamente a tal punto, que el individuo puede encontrarse finalmente encerrado en su propia casa (agorafobia, ver Fobias), dependiendo totalmente de terceros.
Desgraciadamente, un gran número de personas con ataque de Pánico, debido a la falta de información y de acceso al tratamiento adecuado, buscan alivio en el alcohol y las drogas.
La cura no se da en forma espontánea, lo que significa que la sintomatología, no desaparece a menos que la persona reciba un tratamiento específico, especializado, para que sea eficaz.
Actualmente, el tipo de tratamiento para el ataque de Pánico que viene obteniendo buenos resultados esta basado en recientes estudios y en una visión integrada ser humano, como psico-soma, esto significa en términos de tratamiento que a veces es necesario asociar psicoterapia y medicamentos.
Mientras que la psicoterapia ayuda a la comprensión de los motivos del pánico, y estimula el cambio de actitudes para controlarlo, los medicamentos, en casos donde el cuadro sintomatológico es más intenso, garantizan el equilibrio necesario para poder aprovechar la terapia.
Con las Terapias de Alto Impacto, como EMDR y otras, gran cantidad de veces puede curarse el ataque de Pánico sin necesidad de medicar.
Cuando está bien conducido, en el primer momento evita las crisis, o por lo menos reduce substancialmente la intensidad y la frecuencia de las mismas trayendo un alivio significativo.
En la medida en que van pasando las sesiones terapéuticas, el paciente va aprendiendo mas sobre sus síntomas, sobre si mismo y sobre todo aprendiendo a actuar de acuerdo con esos descubrimientos o nuevas percepciones.
Por lo tanto al familiarizarse con sus potencialidades, el paciente se volverá el propio agente de cambio de su estado en vez de avergonzarse de él.
En efecto, ése es el paso más difícil, y por lo tanto el decisivo, en la medida en que funcionará como un detonador del proceso de cura.
Tal actitud, que será obtenida en el propio proceso terapéutico, que proveerá de los medios necesarios para que la persona que sufre ataque de Pánico, se perciba capacitada para alcanzar exitosamente la eliminación del mal.
Se trata de una actitud imprescindible para la conquista de la cura que puede ser traducido en la reapropiación del respeto por sí mismo.
De acuerdo al DSM V (Manual Diagnóstico y Estadístico de las Enfermedades Mentales, de la Sociedad Norteamericana de Psiquiatría), que un ataque de Pánico es un período discontinuo de miedo o incomodidad, sin un objeto determinado que lo genere ("temor sin objeto") en los cuales 4 o más de los siguientes síntomas se desarrollan abruptamente y alcanzan su pico dentro de los 10 minutos.
Esta es una lista con los criterios actuales para detectar un cuadro de ataque de Pánico
Marque al lado de los siguientes síntomas -si los tuviera-:
- Palpitaciones o taquicardia o una sensación de que "el corazón salta del pecho"
- Transpiración intensa
- Temblores o sacudidas
- Sensación de respiración corta o entrecortada, ahogos o que "te falta el aire"
- Sofocos intensos
- Dolor o malestar en el pecho
- Náusea o malestar abdominal
- Sentirte inestable, débil y extenuado/a, "con la cabeza vacía"
- Mareos o vértigos
- Sensación de terror, de desrealización (sentimientos de irrealidad) o de despersonalización (sentirse desapegado de uno mismo)
- Miedo a perder el control o a volverte loco/a
- Miedo intenso a morir o a padecer un ataque al corazón
- Parestesias (calambres, hormigueos o "electricidad" en los miembros), entorpecimiento o sensación de parálisis, zumbidos en los oídos
- Calores o escalofríos
Si padece 4 o más de los anteriores síntomas, sin una condición médica que lo justifique, podría estar padeciendo un cuadro de ataque de Pánico. No dude en contáctarse con nosotros para recibir consejo y ayuda apropiada.

